Conflicto, demencia y reivindicación en ‘Lgante Nomaz’

Los Carpinteros lanzaron su cuarto álbum de estudio, uno que refuerza su sonido auténtico y cuyos versos abordan la angustia mental y la autosanación.

Desde que hicieron su primer lanzamiento en el 2015, Los Carpinteros no solo han mantenido un estilo distintivo, sino también un estándar de calidad que ha hecho de su música algo infalible. Lgante Nomaz no ha sido la excepción, los peruanos una vez más interpretaron una amalgama muy consistente y agradable de escuchar, una compuesta por el reggae, el ska y en una proporción un poco menor, el punk.

Como ha sido característico de sus anteriores lanzamientos, el ritmo es uno de los elementos que mejor condimenta el alma de cada uno de los temas. El trabajo de Josefer Carpintero en la batería con sus variaciones, arreglos y transiciones marca parcialmente el carácter de este disco, el sonido limpio del bajo de Renzo Carpintero y el tono funky de la guitarra de Joy Carpintero terminan de consolidar la energía groovie. El flow, la modulación y la métrica de Joy también constituyen un componente protagónico, pues aquí es donde radica especialmente el trabajo melódico, lo que se evidencia aún mejor en el coro de cada canción.

Joy, Josefer y Renzo formaron Los Carpinteros en el 2010, y desde el 2015 que han estado sacando álbumes en cada año impar.  Foto: Orden Alterna.

El trasfondo de cada lírica no puede quedar atrás, cada verso sirve de complemento para lo que transmite el ritmo y la melodía. Mientras más rápida va la canción, mayor es la angustia y la adrenalina que se transmite, mientras más lento va, mayor es la referencia que se hace al desenfado y la reparación mental.

Todas las canciones de alguna forma aluden a esos momentos de deterioro de nuestra psique, las riñas con uno mismo, la incomprensión con los otros, todo para de ahí dar a entender que a veces simplemente tenemos que dejar de enredarnos tanto, ser directos y empezar a vivir como a uno mejor le plazca. Cómo lo dijo el propio Joy, se trata de confrontar las crisis, combatir nuestros temores y no bajonearse, porque no todo está acabado. Al final, hablamos de un álbum con un sonido nítido, prolijamente producido y muy propicio para bailar, moverse, cantar, meditar, pero sobre todo, para deleitarse.

El disco fue grabado durante los primeros meses de la pandemia, y actualmente ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales. Arturo Martínez de ADMA Estudio fue el responsable de la producción y la mezcla, el masterizado fue realizado en Chile por Holz Masters.

Escucha "Lgante Nomaz"

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