Ronieco Padilla: “Gerardo Manuel ponía nuestro video casero al mismo nivel de Metallica, AC/DC o Blind Melon”

Ronieco Padilla: “Gerardo Manuel ponía nuestro video casero al mismo nivel de Metallica, AC/DC o Blind Melon”

El músico y vocalista de Actitud Frenética nos cuenta sobre su más reciente trabajo titulado “Inkarri”, sus futuros proyectos como solista y su visión del rock peruano.

Con más de 20 años de carrera, Ronald “Ronieco” Padilla se ha posicionado como una figura de renombre dentro del rock nacional. Su disco “Ciudad Gaa!!!”, grabado y estrenado en cuarentena, sigue dando mucho de que hablar. Desde San Miguel, nos acompaña Ronieco Padilla

¿Cómo estás Ronieco? ¿Qué tal el tiempo en casa?

Ya hemos cumplido hace poco un año de mi canción “Coronavirus Go Go”, una que compuse y saqué al aire el mismo día que comenzó la cuarentena. El encierro me volvió creativo y decidí seguir haciendo música. Lo difícil fue adaptarme a este nuevo sistema de transmisión en vivo. No me ha caído mal, obviamente hubiera preferido que fuera de otro modo, pero al menos he podido reinventarme a raíz de canciones y opinar de lo que me gusta hacer y de lo que es el rock para mí.

¿Cómo se ha dado la transición del sonido de “Ciudad GAA” al de tu reciente disco “Inkarri” con Actitud Frenética?

Actitud Frenética es un grupo que tuvo su carrera en los 90s y volvimos a sacar un disco tras 23 años. Casi todas las canciones de “Inkarri” son aquellas que no llegamos a grabar en ese entonces y hemos tratado de desligarnos de esa imagen que tenía el Ronieco como solista con el “Ciudad GAA”. El “Inkarri” no ha tenido tanto impacto, pero las críticas que he recibido son buenas. Otra diferencia es que es un disco más preparado, grabado en un estudio y producido por Pico Aguirre de forma más profesional. Esa transición entre ambos sonidos se verá recién en mi próximo disco que sacaré a fines de mayo como solista, coincidiendo con mi cumpleaños número 50 y los 36 años que llevo como músico en la escena rockera.

¿Qué dificultades encontraste al grabar un disco en pandemia?

Generalmente cuando uno hace un disco, lo ensayas bien y lo grabas. Aquí tuvimos que recordar los temas y cada uno grababa encima de la pista que grababa el otro, pero nunca sabíamos como iba a acabar hasta que Pico lo tenía terminado. Teníamos que decirle cómo queríamos que sonara, ponernos de acuerdo a la distancia si queríamos más eco o reverb y esa fue la dificultad. En cambio, en “Ciudad Gaa!!!” no tuve este problema porque pude armar el disco solo, lo que fue más práctico y me cayó bien grabarlo así.

¿Cómo afrontaste la atención mediática que obtuvo “Ciudad GAA”?

Como la gente hablaba bastante de mí y no siempre de buena manera, lo tomaba a mi favor. Si me decían algo ofensivo, respondía con sarcasmo. Pude afrontarlo y así canalizar toda esa burla a mi favor y la gente lo vio bacán. Traté de seguir adelante ya que tengo la facilidad de hacerlo. Lo tomé normal aunque a veces llegaban a los extremos. Creo que hasta para la burla hay ciertos límites

¿Cuál suele ser tu fuente de inspiración?

Con esto del encierro, me he inspirado bastante en lo que veo en las redes. Por ejemplo, a alguien se le ocurrió decir “Don’t let me Gaa“. La gente lo empezaba a compartir y comentar así mis publicaciones como para burlarse del concierto que hice en la azotea. Cogí eso que era muy gracioso y así compuse la canción que tiene ese título. Para “La chica del tilin tilin“, quise representar cómo pensaban los chicos millenials de 22-23 años, quienes viven encerrados actualmente. Es algo que yo viví también y me pongo en su lugar. Fue la pandemia y lo que veía en las redes lo que me inspiró.

Para quienes no saben, te graduaste como economista de la Universidad del Pacífico, ¿influenció de alguna forma tu vocación en tu arte?

Cuando estudié, lo hice más que nada por una cuestión familiar. Sin embargo, los cursos que más me gustaban eran Literatura contemporánea, Sociología, Filosofía, aquellos que no tenían mucho que ver con la economía. Me ha servido para entender de alguna forma como se componen las canciones y para tener sentido de abstracción. No perdí el tiempo porque lo acabé a los 23 y ejercí hasta los 30. Hice música durante mis estadía en la universidad sin poner pretextos y por eso tuvimos una carrera activa en ese tiempo. Las oportunidades rockeras son una vez en la vida.

¿Cómo es vivir de la música?

No es algo que recomendaría, es más, lo consideraría suicida. Hay mucha gente que admira eso porque es una bendición el trabajar para uno mismo. Me encanta hacer canciones, grabar discos y enseñar música. Me pagaban por eso y creo que soy afortunado, ya sea por las circunstancias, es que he podido llegar a sitios que antes no podía. Doy shows privados en provincias y hasta en México, donde por allá se sorprenden que haya mucho maleteo aquí.

¿A qué te refieres con “maleteo”?

En otras tendencias como en comunas de reggaeton o cumbia, no veo que se insulten o peleen entre ellos, mas bien se halagan y critican cortésmente. Es esa la razón por la que el rock está siendo relegado. Hace días vi un concierto directo de Daniel F donde llegó a 1000 vistas en tiempo real. Yo no he visto a ningún rockero que haya llegado a ese número, pero cuando vez directos de videojuegos o músicos de reggaeton, ellos superan los mil fácilmente. No podemos competir con ellos porque es otro el trato que tienen. Para nosotros es algo impresionante esos números, pero para ellos ya es algo normal.

Además del rock y la cumbia amazónica, ¿qué otros estilos escuchas?

Yo escucho cumbia porque en mi casa me ponían discos de Los Mirlos de chiquito. En este momento, estoy escuchando bastante blues. Robert Johnson, BB King y algo de Chopin para relajarme. También bastante jazz de las películas de Woody Allen. Ayer escuchaba Jimi Hendrix y hoy The Who. Me gusta bastante la bossa nova, samba y música andina de El Polen. Cuando viene mi hija es que recién escucho The Beatles. A pedido de uno de mis alumnos, empecé a escuchar música surf sesentera de Vietnam o Tailandia.

Algunos artistas pop toman elementos de los 60s y 70s para modernizarlos y llevarlos a un público más joven, ¿qué opinas de esta tendencia?

Ya la música está creada. Cuando uno termina de descubrir todo, debe empezar a hacer cultura sobre lo que ya descubrió. La mejor forma de hacer música es siempre volver a las raíces. Yo creo que el ser humano en algún momento dejará todos esos sonidos electrónicos y volverá a un sonido minimalista. Siempre he sido temeroso de que la máquina reemplace al ser humano. Grupos como Greta Van Fleet o The Claypool Lennon Delirium (banda de Sean Lennon) le hacen bien al rock. Cuando salgamos de esa tendencia electrónica y vayamos por algo más auténtico, es cuando veremos un cambio en la escena rockera

¿Qué crees que le hace falta al rock peruano?

El problema con la escena rockera peruana es que se diversificó desde los 90s. Quien segmentó el rock, lo hizo por una cuestión empresarial. Antes la escena era más unida y podías tocar en el mismo festival que Mojarras, Dolores Delirio, Cardenales, Voz Propia, grupos de toda vertiente. Ahora hay festivales donde sólo tocan punks, otros donde sólo hay metaleros y así. La escena se dividió y entre vertientes se comenzaron a criticar y pelear. No podemos hacer nada hasta volver a estar unidos.

¿Cuál crees que sería tu mejor y peor experiencia en un concierto en vivo?

La que más recuerdo fue ese último concierto en el Rustibar. Fue la mejor porque no tocaba en el centro hace mucho y todos los chicos que fueron tenían 18 años. Nunca había tocado para ese público y fui porque me invitaron. Lo bueno fue que el concierto se hizo viral en redes. Lamentablemente, tuve que improvisar una banda para ese día, no contábamos con un sonidista y hasta terminé en la comisaría por supuestamente haber roto algo del escenario con mi guitarra. Diría por eso que fue la mejor y peor experiencia.

En los últimos años, el hip hop ha ganado a un gran juvenil que buscaba algo diferente. ¿Qué opinas de este género?

Yo tengo muy buena relación con ellos. He alquilado equipos para sus conciertos y aunque muchos no lo creen así, siempre hablan de algo positivo en sus letras. Lo que más me llama la atención es su habilidad para armar las rimas y asombra porque me gusta mucho la literatura. Para hacer poesía, hay que saber hacer un arte con las palabras y ellos lo tienen. Hay acercamientos entre ambos géneros y quizá algún día hasta escuches por ahí un hip hop vintage. No lo descarto

Si tuvieras la oportunidad de colaborar con músicos nacionales, ¿quienes serían los elegidos?

He tocado con Pico Ego Aguirre en el disco “Inkarri” y sería bueno volver a colaborar. También me gustaría contar con Fiorella Cava, quien es muy amiga mía y me ha ayudado bastante. Daniel F o Marcos Maizel de Uchpa se me ocurren.

¿Qué consejos les darías a los artistas o bandas quienes creen que la pandemia frustró sus planes?

Ya no se puede hacer nada con el tiempo pasado. Hay que intentar mirar hacia adelante. Graba sin importar el qué dirán. Como decía Gerardo Manuel: “lo que importa es la intención, lo que salga del corazón”. Cuando comenzaba en los 90s con Actitud Frenética, Gerardo ponía nuestro video casero al mismo nivel de Metallica, AC/DC o Blind Melon, de igual a igual. No he visto desde esa época a un periodista o comunicador social de renombre en un medio como la televisión hacer algo así. Lo que les diría a los chicos de ahora es que no dejen de luchar por sus sueños y sigan adelante. Si de 100 personas, 95 te critican y 5 te aprecian, ya ganaste 5. Si tienes 18 o 22 años, ya tienes el beneficio de la edad. Hay que mantener esa actitud jovial siempre.

Puedes escuchar el disco “Inkarri” de Actitud Frenética en todas las plataformas

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