¿Cómo se desarrolló el rock en Comas?

Además de ser el uno de los principales núcleos de la manifestación cumbiambera en Lima, durante el siglo pasado en el distrito también se  desenvolvió un panorama más rockero.

La naturaleza bulliciosa, juvenil y contracorriente del rock es probablemente el escudo que ha hecho que las altas sociedades y las élites nunca hayan podido apropiarse de este género. Por el contrario, siempre se ha caracterizado por su capacidad para gestar movidas incluso en las zonas más populares de, por ejemplo, nuestro querido Perú. Es destacable en este aspecto sobre todo lo que ocurrió en la segunda mitad del siglo pasado, una etapa en la que a pesar de la predominancia de los estilos autóctonos, el rock entró a tallar una escena sólida cuya raíz estuvo en la propia gente de a pie. Uno de los distritos que sirve como testimonio de este fenómeno durante los 90’s fue Comas, distrito que este año cumple 60 años de fundación.

Desde principios de los 70’s que el distrito había sido una de las áreas en las que la cumbia gozaba de un auge que era en gran parte influenciado por las tendencias procedentes del interior del país. Esto era lógico debido a que, así como otros territorios aledaños, Comas fue engendrado principalmente por las olas de inmigrantes provenientes de la sierra y la selva que llevaron a cabo invasiones en la capital. La convergencia entre la cultura limeña y los elementos de la que trajeron los provincianos tuvo como fruto la cultura chicha, y su vástago musical: la música chicha, también llamada cumbia peruana.

Tomando en cuenta esta preponderancia de la cumbia en Comas, del distrito salieron algunos grupos de dicho género que durante esos años tuvieron sintonía en las principales radios locales, algo que todavía estaba lejos de pasar con el rock, que más bien se encontraba encaminado a posicionarse en los próximos años como tendencia en las ciudades de Lima Centro. El único grupo de rock comeño que surgió en esa década, y que además fue rock pesado, fue uno llamado Jhovat, que para principios de los 80’s se cambió su nombre a Anubis, para también inclinarse más por el heavy metal.  Con estas condiciones llegaron a tocar en 1987 en una de las ediciones del mítico concurso que se organizaba en la discoteca No Helden.

En Comas se goza tradicionalmente de la cumbia, y es también uno de los distritos en donde nació el gusto por su derivación peruana: la chicha. Foto: Renzo Salazar

Otro grupo de rock originario del distrito y que tuvo integrantes tanto de este como del Rímac, fue Kola Rock. La banda formó parte de la primera hora subte, antes de que la movida detonara a mediados de los 80’s. Su líder fue el vocalista Edgar Barraza, también conocido como Kilowatt, quien tuvo una entrevista con Roger Santiváñez en 1983, para el diario El Observador. En este encuentro, Roger comentaba que con Kola Rock ya estaba siendo testigo de cómo a través de sus conciertos en Comas se empezaba a germinar una escena en la que la gente se identificaba con el género. Y es que como era de esperarse, muchos de los adeptos comeños se habían cultivado inicialmente con la chicha, cuyo sonido contaba con algunos elementos del rock psicodélico.

Lo cierto es que hasta ese momento estas bandas no lograban una repercusión comercial, y no fue así hasta que en la segunda mitad de los 80’s apareció BJR, probablemente la primera banda rockera de Comas que tuvo rodaje en las radios. Algunos de sus demos llegaron a ser pasados por el programa radial Inca Rock y también sonaron en Studio 92 en 1988. Posteriormente en 1990 se juntaron los comeños de Brebaje, un grupo que varió su estilo entre el hard rock y el heavy metal de la época. Lanzaron un demo llamado “Virus Letal”, y además un disco que tuvo de nombre “Piel de Lagartija”. Llegaron a quedar octavos en el concurso de bandas Rock and Libby’s, organizado en 1993 por Pier Aguilar y Koko Urbina. El certamen contó con cerca de 200 grupos, y los ganadores fueron Los Zopilotes, una de las bandas pertenecientes a la segunda ola del ska en Perú.

Tocada de Brebaje en 1997, en el Estadio Jesús Obrero, en Comas

Paralelamente en el distrito a fines de los 80’s aparecieron bandas que se fueron por el lado del death y el black metal, tales como Black Angel, Blacker e Impalement. El surgimiento de todas las bandas mencionadas, y otras que quedaron más ocultas hizo posible que se generara un entorno musical que incluso llego a tener festivales, pero que de todas formas pasó con un carácter muy alternativo, casi desapercibido. Y es que la descentralización de la movida limeña no se dio sino hasta la primera mitad de los 90’s, una etapa en la que el panorama social y económico del país permitió el despegue del circuito musical.

Uno de los factores más determinantes para que sucediera esto fue la tendencia de muchos bares y discotecas que apostaron por ser un espacio de exhibición para las bandas. Entre estos locales, estaban algunos ubicados en la Av. Túpac Amaru, como La Calle 8, el Sky Room y el Oasis. Otros lugares aledaños en los que se imitó esta idea fueron el boulevard Retablo, y en las discotecas Ghost y la Rockola. En todas estas localidades se realizaban eventos los fines de semana en los que tocaban grupos de rock locales y también algunos que venían de San Martín de Porres, sirviendo además como una alternativa ante el apogeo de clubes nocturnos en los que se pasaba música techno, o también su derivado el Eurodance.

El boulevard Retablo fue un epicentro clave para la movida rockera en Comas, y aquí yace el recuerdo del que fue uno de sus locales importantes, la discoteca Ghost.

Este tipo de locales a lo largo de los 90’s sirvieron de vitrina para toda una generación de bandas jóvenes comeñas que buscaban hacer sus primeros intentos, o ‘pininos’. La mayoría solo se animaba por los covers, este era el caso de Tenoba, Strauss y Ley Tirana, que empezaron en dichos escenarios, solo unos pocos llegaban a hacer temas propios. De todas formas, para llamar a más audiencia algunos de estos lugares realizaban los mismos eventos de covers pero también invitando a bandas más populares, como pasó con el local Pirámide, ubicado en Collique. En el mencionado se presentaron bandas como Río y Los Zopilotes, provenientes de Lima Centro.

Estas circunstancias empujaron a que al mismo tiempo surgieran muchos interesados en organizar concursos de bandas como los que se mencionaron. Antes estos concursos se encontraban muy centralizados en distritos como Barranco y Miraflores, lo cual cambió en beneficio de las periferias limeñas. Los organizadores variaban entre radios locales, discotecas, e incluso miembros de bandas, se trataba de iniciativas meramente privadas. Algunos de los promotores fueron la discoteca Sky Room, el programa radial Cola Rock, la banda Black Angel, Ronald Pagador del grupo Paranoia, entre muchos otros.

Todas estas apariciones esporádicas dieron como fruto a un distritito que hoy por hoy, es uno de los más céntricos del rock entre los conos de Lima. El desarrollo que se dio desde el interior es muestra empírica de como el aura de un género musical como este brota naturalmente desde la propia juventud. Todo ello, siendo una zona culturalmente más apegada a la cumbia, cuya asociación con la chicha sirvió también como una semilla que labró el gusto por algo más occidental.

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