Chongazo ministerial: Problemas en la difusión musical en el Perú

Criticada, olvidada y hasta sectorizada por años, un caso de corrupción expone a la inversión en cultura como una mina de oro para el Estado peruano. ¿Será momento de tirar la toalla? Lo averiguaremos.

Hace unos días, tras mi siesta post-almuerzo, cogí el celular para despertarme viendo estados. Quería aprovechar mientras esperaba a que inicie mi clase. Pasaban los minutos hasta que un nombre captó mi atención al repetirse en varias publicaciones. El afortunado no era nadie más que Richard Cisneros, mejor conocido como ‘’Richard Swing”.

¿Quién es este sujeto? Un cantante que adquirió fama no gracias a algún logro musical, sino tras recibir injustamente un montón de plata del Ministerio de Cultura por dar charlas motivacionales. Pensé en aquellos artistas que en verdad necesitan ese apoyo estatal y me pregunté qué nos impide formar una industria musical. Tras un rato googleando, lo que encontré solo me dio ganas de escribir cuanto antes mejor.

El portal “Alandar” menciona que los trabajadores del sector musical no cuentan con la normatividad correspondiente y quedan a la deriva de toda fiscalización estatal. Aunque el streaming parece ser una gran alternativa, es mucho más difícil difundir su música para quienes se inician en este campo en comparación a los grupos nacionales ya consolidados, quedando las nuevas propuestas musicales en un segundo o hasta tercer plano.

En cuanto a los artistas internacionales que salen de gira, ¿no te has preguntado por qué es más fácil que lleguen a países como Brasil, Argentina y Colombia, pero no al nuestro? Según Jair Toledo, gerente de marketing de la productora de espectáculos ‘’Kandavu’’, aquí no contamos ni con la disponibilidad de estadios ni con un público masivo que cubra los gastos.

“Nuestra tradición rockera no es tan amplia como en Argentina o Chile”, añade Toledo. Esto sin contar que en estos países existe una mayor disposición por parte del Estado en organizar eventos y dar a conocer nuevos talentos como un producto cultural.

La cultura nunca ha sido prioridad en los planes de gobierno y el caso Swing no es más que una muestra de la corrupción que se ha vivido dentro de la institución en los últimos años.

¿Existe una solución a todo esto? Al menos desde mi punto de vista, esto es lo que propondría:

Apoyo a la difusión de conciertos y a los artistas para que sobresalgan en el extranjero. No es justo premiar a espaldas de la gente. Debemos dar a conocer propuestas más allá de lo que ve en carteles anuales de festivales, conociendo al talento que tenemos cerca y si se trabaja por una campaña externa, mejor.
Que se demuestre que la música y el arte no son exclusivas de la ‘’élite’’. Mucha gente no consigue empatizar con los nuevos artistas ya que no los siente como ‘’propios’’. Es necesario una descentralización de los eventos culturales más allá de Miraflores y Barranco si queremos que esta llegue realmente a la población.

Por último, una más concisa sería la creación de una radio online que sea exclusiva de grupos nacionales y llegue a la gente sin distinción, que haga sentir a su audiencia como amigos y aplique el chongo en dosis necesarias. Es ahí donde, entre otros, entra nuestra tarea como el portal web TDQ.PE en la difusión de artistas a través de la página y la app, donde podrás encontrar lo más nuevo de la música rock, todo clasificado por subgéneros y hasta por departamentos de origen ¿es real? obvio que sí.

Con esto, ya puedo empezar mi clase más tranquilo sabiendo que tenemos la chance de mejorar y un escándalo de esa magnitud no puede bajonearnos así de fácil. Sé que no se dará un paso enorme de la noche a la mañana, pero es ahí donde necesitamos contar con el apoyo tanto de los artistas como de la propia audiencia. Si el Estado no quiere mover ni un dedo por la música, es momento de aprender a movernos por nuestra cuenta y confío en internet como el medio perfecto, aún desde antes de esta pandemia.

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